Este domingo, 18 de octubre, la Iglesia Católica celebra un hito histórico: cien años de solidaridad y apoyo directo a los misioneros en todo el mundo. Bajo el lema 'Uno en Cristo, unidos en la misión', el Domund (Domingo Mundial de las Misiones) rinde homenaje a una centuria de compromiso con la evangelización y la labor pastoral en los territorios más remotos.
Desde su fundación en 1924, el Domund se ha consolidado como la principal iniciativa de la Santa Sede para respaldar económicamente la misión de evangelización. Esta jornada mundial permite que millones de fieles de todas las diócesis contribuyan al sostenimiento de comunidades cristianas en misiones que carecen de recursos propios.
La Diócesis de Plasencia, como tantas otras en el territorio español, se suma a esta celebración con especial entusiasmo. El objetivo central es sensibilizar a los católicos sobre la importancia de acompañar a los sacerdotes, religiosos y catequistas que dedican sus vidas a llevar la palabra de Cristo a poblaciones vulnerables y apartadas.
Durante este centenario, la Iglesia reflexiona sobre la importancia de la comunión misionera y cómo cada aportación, por pequeña que sea, contribuye a mantener escuelas, clínicas y parroquias en regiones donde la presencia cristiana es fundamental para el desarrollo integral de las comunidades.
Las colectas del Domund se destinan a formar sacerdotes locales, construir templos y espacios de catequesis, así como a desarrollar proyectos sociales que mejoren la calidad de vida de las poblaciones atendidas. Es una manifestación concreta de la responsabilidad compartida que caracteriza la misión universal de la Iglesia.